¡Qué bonita es Londres! ¡Qué rubios los cabritánicos!
¡PERO QUÉ TORPES!
Indignados de la isla de los monguis... tenemos que decir ¡BASTA YA!
No es normal que uno vaya en el metro y, justo cuando se están cerrando las puertas, aparezcan dos personas que estaban en el fondo del vagón y que no se habían movido hasta ese momento. Como tienen prisa por bajarse porque, como he dicho hace unos instantes, se están cerrando las puertas, te empujan, te insultan, y un poco más y te llaman estorbo. ¿Pero de dónde han sacado a estos retrasados? Cuando uno sabe que se va a bajar en la siguiente parada, se va preparando ANTES. Y me podréis decir: "los pobrecitos no se dieron cuenta hasta el final". Pero no es cierto, porque los ves que saben que se van a bajar, y aun así están esperando que, por arte del "birli birloque", aparezcan tele-transportados en el andén desde su ubicación dentro del vagón. Hablamos de los "sin luces" number #1.
Casi, casi tan apagados como los ceporros number #2, que son aquellos que están fuera e intentan entrar cuando las puertas del metro están casi cerradas. Si fueran las 12 de la noche y la frecuencia del metro de 15 minutos, podría entender esas ansias por subir.. pero en hora punta, con una frecuencia de UN MINUTO, y que la gente reciba semejantes hostias por parte de la puerta sólo para ganar un minuto... no tiene nombre. Bueno, sí lo tiene. Retraso mental. Lo que consiguen es llevarse un golpe, cabrear al conductor y, en el peor de los casos, estropear la puerta. Y cuando esto último ocurre, creedme que queréis matar al susodicho/a... Si la puerta no cierra bien, el sensor de seguridad avisa de que no está completamente cerrada y ese tren queda inutilizado. Todo el mundo fuera y a esperar al siguiente... Gracias, campeón. Yo solo me bastaría para partirte las dos piernas.
Y como no hay dos sin tres, el grupo number #3 de intelectuales metropolitanos lo tenemos en los lectores de periódicos. Pongámonos en situación: 17.30, lunes, Canary Wharf. La estación a reventar... miles de hormiguitas saliendo de las oficinas para volver a sus colmenas. Frecuencia del metro = menos de un minuto. Probabilidad de encontrarte un lumbreras = 100%. Pues no van y se ponen a leer el periódico '¡¡con el vagón hasta las trancas!! Reservan un espacio vital imaginario con la publicación y si osas invadirlo te miran con mala cara... ¡A leer a tu casa! Pero yo quiero volver a la mía, que es la tercera vez que intento subir y no puedo.
Dicen que a la tercera va la vencida, pero estos no se rinden fácilmente... el grupo number #4 de la fauna del tubo la ocupan los deportistas. Sí, ladies and gentlemen... Los británicos tienen una pasión sin igual por el fútbol... igual que la pasión por no ducharse tras terminar los entrenamientos. Es fácil ver a adolescentes (y no tan adolescentes) en pantalón corto a las 9 de la noche... completamente sudados... rojos (porque la piel blanca se pone roja con el esfuerzo, igual que el moreno cangrejil que cogen cuando se queman en las playas españolas xD). Pero quien dice a las 9, también dice a las 7 p.m., cuando la afluencia en el metro es también masiva... y un "sobaquillo" bien sudado en un espacio infinitesimal como es el Tube de Londres hacen que quieras vomitarle encima al cabritánico de turno.
Y ahora es el turno de los comehuecos, grupo number #5, a.k.a. "chaneles". Y os preguntaréis, ¿qué es un comehuecos? Y el indignao responde: "los que ocupan medio vagón para su propia persona y, a lo sumo, una bolsa. Y ahora os surgirá otra pregunta: ¿En qué se diferencian entonces de los mongolos intelectuales del grupo #3? Pues en que los number #3 son específicos del metro a las horas punta de entrada y salida del trabajo y con periódicos. Por contra, los comehuecos son los que se ponen en las zonas habilitadas para maletas, para bultos grandes... mientras tú estás con tu maleta enorme en medio del pasillo donde no cabes, y donde ellos SÍ cabrían. Me ponen del higadillo, en el autobús pasa lo mismo. Hay un pedazo de hueco donde puedes poner tu bolsa de la compra y te están viendo que se está desparramando por todas partes... pero ellos están ahí, tomando posesión de su territorio, para estirarse tranquilamente. Y no se ofrecen, oiga, no se ofrecen.
Como no ofrecen asiento los siguientes, lo que me lleva a denominar al grupo number #6, compuesto por los maleducados. El metro de Londres es el único sitio en todo el mundo donde he visto a más personas ancianas, inválidas, embarazadas y demás gentes con una necesidad de asiento no resuelta. Se me cae la cara de vergüenza cuando veo a un abuelillo y NADIE se levanta para cederle el asiento. He llegado a ver a una chica en muletas, donde ya tuve que intervenir y decirle a alguien que se levantara porque ella tenía derecho a ese asiento (yo estaba de pie, obviamente). La chica no quería molestar, decía que ya estaba acostumbrada... En este caso no sólo me remito a los cabritish, sino que es cultura popular de esta fauna autóctona que viaja bajo tierra.
Y bajo tierra quisiera yo ver al grupo number #7, el de los chuzos. A mis publicaciones en facebook me remito, algo peor que un inglés en el metro es un inglés borracho en el metro; algo peor que un inglés borracho en el metro es un inglés borracho con paraguas en el metro. Y peor aún es si ha llovido. Indignaos del mundo, quiero poner en marcha mi nuevo eslogan "por un empujón a tiempo". A todos estos señores que beben de manera desorbitada, sin control, como una esponja en un vaso de agua... un empujón a tiempoooooo. Y eso que el metro de Londres está bien equipado y se pueden leer carteles que dicen "si bebes, ten cuidado con caer a las vías del tren". Yo lo cambiaría por un "si bebes, tírate a las vías del tren y haz un favor al resto de viajeros". En primer lugar es insoportable el olor a alcohol en un vagón zulo como son los del Tube. Encender una cerilla es sinónimo de explosión nuclear. Posteriormente, los vómitos, aunque son los menos... Y, por último, es que se creen los más graciosos... Y no hay nada peor que un cabritánico creyéndose divertido... ¡Qué guantazo les daba!
Igual de grande que el que les daría al grupo number #8, el de los desorientados. Se sabe que en UK se circula por la izquierda. Pero el metro, en las escaleras, te dice que te sitúes a la derecha. Ya la hemos liado. Derecha, izquierda... yo por aquí, tú por allí... me pongo en medio... no te dejo pasar... El concepto de "dinamismo" no lo tienen bien asimilado. Si ves que alguien se va a chocar contra ti, MUÉVETE ALMA DE CÁNTARO. O si ves que alguien te está gritando desde atrás para que le dejes pasar, APÁRTATE. Yo que en el metro me muevo como pez en el agua, llevo fatal esta ausencia de ritmo, de seguridad en el movimiento, de retirada a un rincón cuando dudo para no molestar...
Porque mira que me molestan los del grupo #9, los porteros. Son aquellos que entran en el vagón y se quedan en la puerta, aunque el vagón esté vacío. Cuando vas a entrar, no cabes... ¿Cómo que no cabes? ¡¡No te dejan entrar!! Y en ese momento les empujas un poco para adentrarte en el zulo y encima te miran por encima del hombro, con odio. ¡¡Y ocurre muy a menudo!! Este grupo anda a medio camino entre los comehuecos y los maleducados. No me parece ni medio normal que, con todo el espacio del mundo en el vagón, no puedas acceder a dicho espacio porque a la gente le dé por amontonarse en la puertecita. Y lo peor de todo es que los mismos cabritish, con su gran educación, se quedan esperando en el andén... JE, se lo merecen, ya que eso significa que en cuanto tengan la oportunidad de subirse, harán lo mismo.
Me dejo algún grupo en el tintero, pero básicamente son estas poblaciones las que habitan el suburbano de Londres...
Si algo no echaré de menos de esta ciudad, aparte de sus gentes, será el metro.
Si algo no echaré de menos de esta ciudad, aparte de sus gentes, será el metro.

Jajaja... En twitter hay un tag que es #faunadelmetro... No te digo más... Si algún día logro volver a trabajar y voy en metro, me comprometo a escribir un post con la gente que vea.
ResponderEliminarYo ahora necesitaría "vivir" el de Madrid para poder escribir... esto era una necesidad interior, algo que me decía: "DÍSELO AL MUNDO, EXPRESA ESE ODIO CABRITÁNICO QUE TE CORROE"... Dicho y hecho.
ResponderEliminarPor cierto, yo te debo una entrada como la tuya del gimnasio... somos unos artistas :)
ResponderEliminarunos artistas del alambre como diría mi madre ^^
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