domingo, 18 de marzo de 2018

Loterías "que apestan" del Estado

Correo para "Loterías y apuestas", sitio web:

Estimados:
Soy usuario registrado de la web de Loterías y Apuestas del Estado. Recibo puntualmente vuestra "newsletter" sobre resultados. He decidido que no quiero seguir recibiendo dicha información, porque invita a "jugar" y, por tanto, no quiero ser tentado. Para darme de baja de la "newsletter" tengo que acceder a mi cuenta. Ni me acuerdo de la contraseña, por lo que ahora tengo que generar  una nueva, entrar en mi cuenta y desapuntarme de la lista.

Le he estado dando vueltas y, si bien no es "ilegal" que haya que entrar en la cuenta para darse de baja de la lista, me resulta inmoral. En la mayor parte de los sitios de internet te puedes dar de baja con un correo electrónico. Si lo que queréis es que no se puedan dar de baja de la lista usando sólo una dirección de correo electrónico (que podría usar cualquiera), podríais utilizar un "token" en la "newsletter" que, cuando se pinche, identifique unívocamente a la persona y, por tanto, con pinchar dicho enlace se dé de baja de la lista.
No es muy difícil de implementntar, y desde luego es mucho más honesto y fomenta el "juego responsable".
Si no, me da por pensar que lo que están incitando es a jugar con este tipo de dificultades para darse de baja de la lista.
Si fuera una página que lleva tres, seis meses o un año funcionando, me lo podría todavía plantear como mejora. Pero una web que lleva más de 10 años funcionando y que pertenece al Estado... creo que ya no es aceptable.

Aquí lo dejo como comentario. Depende de vosotros que trascienda o no, según vuestro criterio.

Muchas gracias y un cordial saludo,
   Daniel.

domingo, 29 de enero de 2012

Los ingleses y el transporte

¡Qué bonita es Londres! ¡Qué rubios los cabritánicos!
¡PERO QUÉ TORPES!
Indignados de la isla de los monguis... tenemos que decir ¡BASTA YA!

No es normal que uno vaya en el metro y, justo cuando se están cerrando las puertas, aparezcan dos personas que estaban en el fondo del vagón y que no se habían movido hasta ese momento. Como tienen prisa por bajarse porque, como he dicho hace unos instantes, se están cerrando las puertas, te empujan, te insultan, y un poco más y te llaman estorbo. ¿Pero de dónde han sacado a estos retrasados? Cuando uno sabe que se va a bajar en la siguiente parada, se va preparando ANTES. Y me podréis decir: "los pobrecitos no se dieron cuenta hasta el final". Pero no es cierto, porque los ves que saben que se van a bajar, y aun así están esperando que, por arte del "birli birloque", aparezcan tele-transportados en el andén desde su ubicación dentro del vagón. Hablamos de los "sin luces" number #1.

Casi, casi tan apagados como los ceporros number #2, que son aquellos que están fuera e intentan entrar cuando las puertas del metro están casi cerradas. Si fueran las 12 de la noche y la frecuencia del metro de 15 minutos, podría entender esas ansias por subir.. pero en hora punta, con una frecuencia de UN MINUTO, y que la gente reciba semejantes hostias por parte de la puerta sólo para ganar un minuto... no tiene nombre. Bueno, sí lo tiene. Retraso mental. Lo que consiguen es llevarse un golpe, cabrear al conductor y, en el peor de los casos, estropear la puerta. Y cuando esto último ocurre, creedme que queréis matar al susodicho/a... Si la puerta no cierra bien, el sensor de seguridad avisa de que no está completamente cerrada y ese tren queda inutilizado. Todo el mundo fuera y a esperar al siguiente... Gracias, campeón. Yo solo me bastaría para  partirte las dos piernas.

Y como no hay dos sin tres, el grupo number #3 de intelectuales metropolitanos lo tenemos en los lectores de periódicos. Pongámonos en situación: 17.30, lunes, Canary Wharf. La estación a reventar... miles de hormiguitas saliendo de las oficinas para volver a sus colmenas. Frecuencia del metro = menos de un minuto. Probabilidad de encontrarte un lumbreras = 100%. Pues no van y se ponen a leer el periódico '¡¡con el vagón hasta las trancas!! Reservan un espacio vital imaginario con la publicación y si osas invadirlo te miran con mala cara... ¡A leer a tu casa! Pero yo quiero volver a la mía, que es la tercera vez que intento subir y no puedo.

Dicen que a la tercera va la vencida, pero estos no se rinden fácilmente... el grupo number #4 de la fauna del tubo la ocupan los deportistas. Sí, ladies and gentlemen... Los británicos tienen una pasión sin igual por el fútbol... igual que la pasión por no ducharse tras terminar los entrenamientos. Es fácil ver a adolescentes (y no tan adolescentes) en pantalón corto a las 9 de la noche... completamente sudados... rojos (porque la piel blanca se pone roja con el esfuerzo, igual que el moreno cangrejil que cogen cuando se queman en las playas españolas xD). Pero quien dice a las 9, también dice a las 7 p.m., cuando la afluencia en el metro es también masiva... y un "sobaquillo" bien  sudado en un espacio infinitesimal como es el Tube de Londres hacen que quieras vomitarle encima al cabritánico de turno.

Y ahora es el turno de los comehuecos, grupo number #5, a.k.a. "chaneles". Y os preguntaréis, ¿qué es un comehuecos? Y el indignao responde: "los que ocupan medio vagón para su propia persona y, a lo sumo, una bolsa. Y ahora os surgirá otra pregunta: ¿En qué se diferencian entonces de los mongolos intelectuales del grupo #3? Pues en que los number #3 son específicos del metro a las horas punta de entrada y salida del trabajo y con periódicos. Por contra, los comehuecos son los que se ponen en las zonas habilitadas para maletas, para bultos grandes... mientras tú estás con tu maleta enorme en medio del pasillo donde no cabes, y donde ellos SÍ cabrían. Me ponen del higadillo, en el autobús pasa lo mismo. Hay un pedazo de hueco donde puedes poner tu bolsa de la compra y te están viendo que se está desparramando por todas partes... pero ellos están ahí, tomando posesión de su territorio, para estirarse tranquilamente. Y no se ofrecen, oiga, no se ofrecen.

Como no ofrecen asiento los siguientes, lo que me lleva a denominar al grupo number #6, compuesto por los maleducados. El metro de Londres es el único sitio en todo el mundo donde he visto a más personas ancianas, inválidas, embarazadas y demás gentes con una necesidad de asiento no resuelta. Se me cae la cara de vergüenza cuando veo a un abuelillo y NADIE se levanta para cederle el asiento. He llegado a ver a una chica en muletas, donde ya tuve que intervenir y decirle a alguien que se levantara porque ella tenía derecho a ese asiento (yo estaba de pie, obviamente). La chica no quería molestar, decía que ya estaba acostumbrada... En este caso no sólo me remito a los cabritish, sino que es cultura popular de esta fauna autóctona que viaja bajo tierra.


Y bajo tierra quisiera yo ver al grupo number #7, el de los chuzos. A mis publicaciones en facebook me remito, algo peor que un inglés en el metro es un inglés borracho en el metro; algo peor que un inglés borracho en el metro es un inglés borracho con paraguas en el metro. Y peor aún es si ha llovido. Indignaos del mundo, quiero poner en marcha mi nuevo eslogan "por un empujón a tiempo". A todos estos señores que beben de manera desorbitada, sin control, como una esponja en un vaso de agua... un empujón a tiempoooooo. Y eso que el metro de Londres está bien equipado y se pueden leer carteles que dicen "si bebes, ten cuidado con caer a las vías del tren". Yo lo cambiaría por un "si bebes, tírate a las vías del tren y haz un favor al resto de viajeros". En primer lugar es insoportable el olor a alcohol en un vagón zulo como son los del Tube. Encender una cerilla es sinónimo de explosión nuclear. Posteriormente, los vómitos, aunque son los menos... Y, por último, es que se creen los más graciosos... Y no hay nada peor que un cabritánico creyéndose divertido... ¡Qué guantazo les daba!


Igual de grande que el que les daría al grupo number #8, el de los desorientados. Se sabe que en UK se circula por la izquierda. Pero el metro, en las escaleras, te dice que te sitúes a la derecha. Ya la hemos liado. Derecha, izquierda... yo por aquí, tú por allí... me pongo en medio... no te dejo pasar... El concepto de "dinamismo" no lo tienen bien asimilado. Si ves que alguien se va a chocar contra ti, MUÉVETE ALMA DE CÁNTARO. O si ves que alguien te está gritando desde atrás para que le dejes pasar, APÁRTATE. Yo que en el metro me muevo como pez en el agua, llevo fatal esta ausencia de ritmo, de seguridad en el movimiento, de retirada a un rincón cuando dudo para no molestar...


Porque mira que me molestan los del grupo #9, los porteros. Son aquellos que entran en el vagón y se quedan en la puerta, aunque el vagón esté vacío. Cuando vas a entrar, no cabes... ¿Cómo que no cabes? ¡¡No te dejan entrar!! Y en ese momento les empujas un poco para adentrarte en el zulo y encima te miran por encima del hombro, con odio. ¡¡Y ocurre muy a menudo!! Este grupo anda a medio camino entre los comehuecos y los maleducados. No me parece ni medio normal que, con todo el espacio del mundo en el vagón, no puedas acceder a dicho espacio porque a la gente le dé por amontonarse en la puertecita. Y lo peor de todo es que los mismos cabritish, con su gran educación, se quedan esperando en el andén... JE, se lo merecen, ya que eso significa que en cuanto tengan la oportunidad de subirse, harán lo mismo.


Me dejo algún grupo en el tintero, pero básicamente son estas poblaciones las que habitan el suburbano de Londres...
Si algo no echaré de menos de esta ciudad, aparte de sus gentes, será el metro.


domingo, 29 de agosto de 2010

La mecánica de la naranja

¡¡Ays si Kubrik levantara la cabeza!! Seguro que se daría contra la tapa del ataúd :/
Queridos indignados.
Una vez más, una experiencia que me aflige ha de ser contada a la humanidad, con pelos y señales (más señales que pelos). Y es que las quejas no pasan de moda, son intemporales. Hoy, cabreado summer time.
Y es que esa máquina de hacer dinero, llamada genéricamente Compañía de telecomunicaciones, y que en el mensaje de hoy adopta la diabólica forma de la empresa Orange, me trae por la calle de la amargura.

En el mes de junio se me ocurrió renovar mi móvil por un terminal más acorde a las nuevas tecnologías y, sobre todo, para hacer un regalo a mi padre. Con los puntos (y no de sutura) que tenía acumulados, me decanté por un terminal marca blanca de la casa, pero que me da a mí que es un retail de la HTC magic: Orange Boston.
Se lo di y... a los 3 segundos nos dimos cuenta que no estaban hechos el uno para el otro. Pero se le veía tan feliz, tan TAN feliz, que cualquiera se lo quitaba.

Pasado un mes, se lo quité (no tan bruscamente, pero hay que resumir). Y nada, él se hizo a mí, yo me hice a él, y los dos nos lo hicimos. Una mavarilla: gtalk todo el día, gps, gmaps, wifi, bluetooth, hijklmnñ... de todo.
Me lo llevo a Dublín en un viaje de trabajo, estupendo. Aterrizo, ays... sin batería casi. Llego a casa, lo pongo a cargar... Salgo a la calle a comprar para el desayuno del día siguiente, vuelvo, lo pongo a cargar y... ¡¡¡ohhh!!! No carga.

Tres semanas, tres, tardé en llevarlo a reparar. Lo dejé y hasta este jueves. Me llaman de la tienda para decirme que... atención, que el móvil se me había caído (incierto), y que la reparación, pese a estar en garantía, tenía un precio de 131 euros... ¡¡¡¡¿¿¿¡¡¡Qué!!!???!!!! Me faltaron palabras para expresar lo que sentía. La chica de la tienda no tenía culpa, así que le dije que iba a llamar a Orange y poner una queja. Vamos, el móvil me costó 29 euros, como para pagar 131 ni 15 ni 1; yo no pago NA-DA.

Llamé a Orange, les puse una reclamación muy clarita: o me lo arregláis o me doy de baja, no pago ninguna penalización por el compromiso de permanencia, os pongo una denuncia en la OMIC y argumento que ha sido la mala baba del SAT los que, para cobrar la reparación, han dejado caer el móvil al suelo. ¿Cómo demuestran  ellos que a mí se me ha caído? ¿Cómo demuestro yo que lo han hecho adrede? ¡Ah! Se siente.

Lo que sí es cierto es que no se me ha caído ese móvil en ningún momento y, es más, aunque se cayera, estos dispositivos deberían aguantar una caída desde una altura de 1 metro (la altura del bolsillo, una mesa...). No hay derecho a que me quieran cobrar 131 euros por un defecto de fábrica y yo no estoy dispuesto a consentirlo.

Desde el blog del indignao permanente os animo a solidarizaros conmigo y a que, en el futuro, si os ocurre algo así, ataquéis con todas vuestras fuerzas a la compañía correspondiente, ya que son todos unos mangantes que cobran hasta por mirar la hora.

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Entrevistas de trabajo o atracos a mano armada?

Armada de papel y boli, claro, pero pertrechada con algo en cualquier caso.
Y es que no me dejan de sorprender algunas empresas a la hora de hacer entrevistas y buscar víctimas para sus vacantes laborales.
El lunes, mi querida amiga Blankanieves fue a lo que ella pensaba que era una entrevista para encontrar trabajo. ¿Pero qué se encontró? A una persona que, desde mi punto de vista (esto no lo ha dicho ella, pero lo suscribo yo), recursos no sé si tendría, pero humanos desde luego que no.

La oferta consistía en un puesto de SAT telefónico (que me corrija si me equivoco), pero con buen nivel de inglés, ya que había que trabajar con tiendas del aeropuerto y ya se sabe que en Barajas hay mucho extranjero vendiendo ¿¿?? (¿serán los del top manta?).
Lo primero, evidentemente, el sueldo: 13.500 euros anuales. 1.500 euros más pasado el período de (de)formación de 4 meses. Y ahora viene lo mejor:
- Un compromiso de permanencia en la empresa, ya que la formación está valorada en cierta cantidad, y si se abandona el puesto antes de un tiempo, tienes que abonar ese curso de formación. Vamos, lo que se llama el contrato de los móviles. Y ahora os preguntaréis: ¿cuánto tiempo? Pues nada, la chica de RR.II. (Recursos Inhumanos) cree (porque no estaba claro parece ser)  que en unos 18-20 meses la deuda queda zanjada. Me parto la caja. ¡¡Pero qué gentuza!!
- Y el segundo comentario, que a mi amiga no le parece tampoco para tanto, pero que a mí, a estas alturas de la vida, de siglo y de la noche me parece que está bastante fuera de lugar: "Bueeeeeeeno, vas a trabajar con un grupo en el que todos son chicos y ya sabes cómo son, las conversaciones que tienen, son un poco brutos...". Pero vamos a ver, eso ya se sabe, pero hay una cosa que se llama educación y, sinceramente, yo soy un chico (aunque muchos lo pongáis en duda y me llaméis koalita) y tampoco me gustan los comentarios machistas o denigrantes... vamos, que mucho inglés piden, poco pagan y encima comentarios desafortunados. Que gasten dinero en formación para educar a esa panda de brutos; porque vamos, en palabras de la de recursos, son algo así como bestias... Y seguro que son unos tíos encantadores, todos gays y no hablarán más que de hombres. Venga, Blanki, apúntante, en ese departamento no sentirás acoso... pero que tiemblen los hombres xDDD.

martes, 22 de septiembre de 2009

Nueva sección periodística: La columna del koalita

Efectivamente, como su nombre indica, oficialmente soy periodista y tengo mi propia columna.
Tras muchos años de esfuerzo, sueños, dedicación plena y autoaprendizaje mediático, en la última mudanza de mi empresa he conseguido lo que tanto ansiaba: mi columna. Ahora podré competir con "La ventana" de Gemma Nierga.
Desde hoy, inauguramos sección en "El blog del Koalita (as time goes by)" titulada "la columna del koalita" desde la que contaremos todas y cada una de las cosas que pasan en ésa mi nueva oficina. Me pregunto si el olor de la Cantina seguirá reminiscente por la zona y si podremos hacerle el Carbono 14 (C-14) a alguna de las croquetas que, con toda seguridad, encontraremos.

Gracias a mi nueva columna el sol nunca aparecerá en mi vida, pero un dibujo de la playa acompañará mis largas jornadas laborales con un sol radiante 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año (o los que venga, para seguir con las coñas que tengo que aguantar a diario).

Larga vida a mi columna. Amén.

P.D. No sé si es jónica, dórica o corintia... lo que sí sé es que es blanca nuclear. Y que la voy a ametrallar de calendarios y las fotos de George Clooney de la secretaria; la pobre no tiene pared donde colgarlas y yo le he ofrecido generosamente un espacio de mi columna.

P.D. II. Gracias a Azrael por la idea... ahora sí que me sentiré en el zoo.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Hasta los mismos del telefonillo

Yo no sé qué tiene el primero derecha... debe ser que o Franco o Primo de Rivera mandan vibraciones desde el más allá, pero no las podían mandar al móvil, no... me las mandan al telefonillo.
¿Dónde llama el cartero para que le abran? Bueno, a todas partes, pero entre ellas, al primero derecha.
Cuando viene el revisor del contador de agua o la luz... ¿dónde llama? A mi casa.
¿Y los de "cartero comercial"? Ceporros, llamad al cuarto que en caso de que tengan que bajar a apalearos tardarán más y os dará tiempo a huir, ¡insensatos!
El caso más flagrante es el de mi vecina de "al lado", la del primero centro, a la que el aún vivo Suárez manda vibraciones. Ayer, sin ir más lejos, a las 22 h de la noche me llaman al teléfonillo, abro y escucho una voz chillándome que dice "¿me quieres abrir de una puñetera vez?". Y yo, digno como yo sólo puedo ser, le dije: sí, señora, pero SE HA EQUIVOCADO.
En fin, cualquier día desconecto el telefonillo y pongo un juego de llaves a disposición del que quiera, para que dejen de romper mi tranquilidad doméstica.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¡Qué le están haciendo a mi Madrid!

Que las grandes ciudades están en constante renovación no es ninguna novedad.
Que Madrid es una gran ciudad, tampoco.
Que Madrid es la primera ciudad en el mundo que tiene más obras que habitantes por metro cuadrado... ya empieza a mosquear (vale, no es un dato contrastado, pero a tenor de lo que voy a contar, ahí le anda).

La calle Fuencarral, en su último tramo hasta la Gran Vía, es peatonal... Genial, pero sigue en obras.
La calle Montera ahora es peatonal... ¿Pero dónde está la fuente de la Red de San Luis? Gracias Lucipher por dar buena cuenta de semejante detalle.
La calle Serrano está siendo reducida en carriles para vehículos... ¡genial!, pero en obras.
Ayer comprobé con asombro que hasta mi barrio está en obras... peatonalizando Pilar de Zaragoza, etc. Todo en obras.
Por no decir que General Ricardos también está manga por hombro... y gran parte de Barrio de la Concepción, sitios por los que pasé ayer.
ETC., ETC., ETC.

Todo esto me hace cabrearme un poquito, no hay manera de cruzar una calle y no mirar tres veces para no pisar una zanja, resbalar o algo por el estilo.
Y si encima me hablas de los últimos rumores... ¿Que quieren quitar la estatua de Colón de la plaza de Colón? ¿Y cómo se va a llamar ahora? ¿La plaza del banderón?
¿Y ese otro rumor del alcalde, que quiere mover el oso y el madroño desde su actual ubicación al comienzo de la calle de Alcalá? De verdad que no había cosas más importantes que hacer que mover estatuas, quitar otras y eliminar fuentes... Ya se me ha olvidado la maravillosa cascada que había en el Centro Cultural de la Villa...

Y es que Madrid está dejando de ser mi Madrid para convertirse en una ciudad de mierda.
¡¡Estoy muy encabronado!!