lunes, 21 de septiembre de 2009

Hasta los mismos del telefonillo

Yo no sé qué tiene el primero derecha... debe ser que o Franco o Primo de Rivera mandan vibraciones desde el más allá, pero no las podían mandar al móvil, no... me las mandan al telefonillo.
¿Dónde llama el cartero para que le abran? Bueno, a todas partes, pero entre ellas, al primero derecha.
Cuando viene el revisor del contador de agua o la luz... ¿dónde llama? A mi casa.
¿Y los de "cartero comercial"? Ceporros, llamad al cuarto que en caso de que tengan que bajar a apalearos tardarán más y os dará tiempo a huir, ¡insensatos!
El caso más flagrante es el de mi vecina de "al lado", la del primero centro, a la que el aún vivo Suárez manda vibraciones. Ayer, sin ir más lejos, a las 22 h de la noche me llaman al teléfonillo, abro y escucho una voz chillándome que dice "¿me quieres abrir de una puñetera vez?". Y yo, digno como yo sólo puedo ser, le dije: sí, señora, pero SE HA EQUIVOCADO.
En fin, cualquier día desconecto el telefonillo y pongo un juego de llaves a disposición del que quiera, para que dejen de romper mi tranquilidad doméstica.